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Antiedad

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Bienvenido Otoño

Con el paso del tiempo la piel se deshidrata y las arrugas se hacen cada vez más profundas y visibles.

Retrasar los efectos del envejecimiento es posible aplicando una crema antiedad adecuada a cada tipo de piel, con el fin de mantenerla hidratada y joven. Sin olvidar jamás una adecuada protección solar.

 

¿Por qué se produce el envejecimiento de la piel?

Los signos del envejecimiento pueden comenzar a aparecer a partir de los treinta o cuarenta años, por lo que hay que empezar a cuidar la piel cuanto antes para retrasar, lo máximo posible, la aparición de los primeros signos de envejecimiento.

Al cumplir cincuenta años, la piel comienza a perder gradualmente su elasticidad debido tanto a un proceso fisiológico y hormonal interno, así como a factores externos, como la exposición al sol, el tabaco y la contaminación ambiental. El envejecimiento de la piel se produce debido a que las células encargadas de la producción de elastina y colágeno, responsables de la flexibilidad de la piel, ralentizan su actividad, por lo que empiezan a aparecer las primeras arrugas y signos de flacidez. A nivel de la epidermis, las células de la capa basal también se renuevan con menos rapidez. Por otra parte, los factores ambientales, como la exposición al sol y el consumo de alcohol o tabaco contribuyen a acelerar el envejecimiento y multiplican el ataque de los radicales libres, nocivos para la piel. La exposición solar sin protección produce un envejecimiento de la piel que se manifiesta, además de por las arrugas, por manchas y enrojecimiento. 

Aun cuando no existe ningún producto que pueda detener totalmente el envejecimiento natural de la piel, sí existen algunas cremas que retrasan este proceso, reduciendo las arrugas y dando mayor luminosidad al cutis. 

 

¿Qué es una crema antiarrugas y cómo funciona?

Actualmente existen productos cosméticos que actúan de forma activa. Las sustancias penetran profundamente hasta la epidermis, e incluso hasta la dermis, consiguiendo mejorar considerablemente el aspecto y la apariencia de la piel. 

Existen cremas antiarrugas que hidratan la piel y la protegen de los rayos del sol, que es el principal factor de envejecimiento. También contienen elementos exfoliantes que activan la microcirculación e impulsan la regeneración celular. Además, son ricas en colágeno y agentes que frenan el ataque de los radicales libres.

Entre los ingredientes activos más eficaces de una crema antiedad destacan los antioxidantes, la vitamina A, el retinol, los retinoides, las vitaminas C y E, el zinc, el silicio y la famosa molécula Q10, que es una coenzima que activa las células de la epidermis. Muchos activos proceden de plantas como el té, la semilla de uva o la rosa.
 

¿Qué crema antiarrugas debemos elegir?

Ante las numerosas ofertas que encontramos en el mercado con la promesa de potenciar la juventud de nuestra piel, cabe plantearse esta pregunta, ¿qué crema antiedad elegir?
Hay que optar siempre por los productos que contengan ingredientes activos que hayan sido testados y que hayan demostrado su eficacia. El tipo de ingrediente de cada crema aparece siempre en su envase o en el etiquetado.

Algunos de los ingredientes activos más empleados en cosmética son los siguientes: 
 

  • Ácidos de frutas
    Los alfa-hidroxiácidos (AHA) son moléculas extraídas de frutas (caña de azúcar, almendra amarga, zumo de uva, zumo de naranja, zumo de cereza, etc.), de ahí su nombre común de ácidos de frutas. Tienen propiedades muy interesantes: hidratan, mejoran la firmeza y suavidad de la piel, reducen arrugas superficiales (ligeramente) y aumentan el brillo de la piel.
  • Vitamina A o retinol
    El ácido de la vitamina A es utilizado para luchar contra el acné que tiene, como efecto secundario, el de estimular la renovación celular. Pero se trata de un producto muy irritante, por lo que no suele usarse como ingrediente en los cosméticos. Sin embargo, existen algunas moléculas que tienen los mismos efectos que el ácido de la vitamina A, sin sus inconvenientes: se trata del retinaldehído y el retinol, ambos se convierten en vitamina A al entrar en el organismo. Las cremas que lo contienen favorecen la luminosidad y la uniformidad de la piel, previenen parcialmente la aparición de las arrugas y reducen las líneas ligeras de expresión.
  • Diethylamino Hydroxybenzoyl Hexyl Benzoate
    Está especialmente indicado como protector solar ya que absorbe la radiación de los rayos ultra violeta (UVA) y previene daños en la piel por la exposición al sol como quemaduras y manchas. Se utiliza en productos cosméticos antiedad para evitar que la exposición continuada al sol oxide la piel y de paso a signos del envejecimiento.
     
  • C12-C15 Alkyl Benzoate
    Es una combinación de esteres de ácido benzoico y alcoholes que tienen una cadena de carbono de 12 a 15. Es ideal como protector solar porque disuelve los filtros ultra violeta (UV). Otorga una sensación sedosa a la piel y puede encontrarse en fotocontroles, productos hidratantes y cosméticos.
     
  • Ácido hialurónico
    La piel contiene el 50% del ácido hialurónico natural de nuestro cuerpo, la otra mitad se distribuye entre los huesos, ojos y articulaciones. El ácido hialurónico, también llamado AH, actúa rellenando la piel y alisando las arrugas. También actúa sobre las capas profundas de la epidermis y estimula la producción natural del colágeno. Mejora la apariencia de la piel dándole un aspecto flexible y radiante.
  • Glicerina
    Es un ingrediente natural en grasas y aceites vegetales que alisa, humecta y protege la piel, por lo tanto también retrasa el antienvejecimiento. Además, se puede usar con fines cosméticos y tratamiento de afecciones medicas de la piel.

 

Una crema antiarrugas para cada edad

La mejor crema antiedad es la que se adapta a la edad y las necesidades de cada persona. Antes de los 30 años es suficiente con seguir una rutina de belleza que incluya una buena higiene e hidratación para mantener la piel radiante. A partir de los 30 años, el colágeno comienza a reducirse y aparecen las primeras arrugas debido a la deshidratación. En este caso se recomienda el uso de una crema con colágeno o ácido hialurónico combinada con la crema hidratante habitual. 

Después de los 40 años es recomendable usar una crema antienvejecimiento por la mañana y por la noche. En este caso, la mejor crema antiedad es la que contenga entre sus ingredientes ácido hialurónico y retinol.

Las mejores cremas antiedad a partir de los 50 años son las que contienen ácido hialurónico y potentes antioxidantes, ya que es necesario humectar, rellenar y regenerar las células de la piel. Otras de las mejores cremas antiedad a partir de los 50 años son las que contienen retinol, así como hidroxiácidos (AHA), puesto que ayudan estimular la regeneración celular, a exfoliar la piel, a mitigar las manchas relacionadas y a dar mayor luminosidad y firmeza a la epidermis.

Al aplicar cualquier crema hay que seguir las instrucciones del producto, aunque, por lo general, una forma de obtener los mejores resultados consiste en aplicar la crema por la noche después de haber limpiado, tonificado e hidratado la piel. 

 

La importancia de la alimentación para la piel

Además del uso de la crema más adecuada en cada momento, también es necesario mantener unos hábitos de vida saludables, evitando el consumo de tabaco y alcohol. Por otra parte, la dieta juega un papel importante en la lucha contra los radicales libres responsables del envejecimiento. Los alimentos que contienen antioxidantes ayudan a mantener la piel suave y radiante durante más tiempo. Se recomienda comer pescado azul al menos una vez por semana: atún, salmón, sardinas o caballa. El pescado azul es rico en ácidos grasos omega 3, necesarios para la flexibilidad e hidratación de la piel. Hay que evitar comer excesivas grasas de origen animal (carnes, embutidos, productos lácteos que no sean yogures), y debemos aumentar el consumo de frutas y verduras, que contienen mucha cantidad de vitaminas y oligoelementos. Se recomienda beber 1,5 litros de agua al día, especialmente agua mineral y té verde, que contiene muchos antioxidantes.